La ultraderecha y el terrorismo y las conexiones internacionales

Resumen

Durante las últimas décadas, la ultraderecha ha llevado a cabo una guerra soterrada contra todo aquello que sonaba a progreso con atentados, palizas, chantajes y coacciones por motivos raciales, ideológicos, étnicos, orientación sexual o creencias religiosas, en muchos casos con el beneplácito y la legitimidad de Gobiernos. Pero no ha sido hasta el último lustro en el que las sociedades y los Gobiernos, han identificado a dichos movimientos como un elemento desestabilizador, y potencialmente peligroso para la paz internacional, y donde el ejemplo más esclarecedor fue hace unas semanas cuando el FBI reconoció el terrorismo doméstico de extrema derecha como una amenaza de alto nivel.

Discursos como los de Trump, Salvini, Le Pen, Wilders o Abascal entre otros, han ayudado a que aumenten los actos terroristas, y que estos copien los modus operandi del terrorismo yihadista. Actos terroristas como los de Utoya, Florida, Christchurch o Hanau han supuesto un punto de inflexión para empezar atisbar un problema creciente, donde hay una manera de proceder concreta y donde las redes sociales en general, y algunas como Telegram o VK en particular, han servido y sirven para llevar a cabo una radicalización indirecta o autoadoctrinamiento bajo la impunidad del anonimato.

Una de las principales características de esta actividad terrorista, ha sido y es la dejar en redes sociales un manifiesto y un video explicativo del por qué llevan a cabo su acto. Para estos grupos terroristas uno de sus caballos de batalla ha sido y es la globalización, esa misma globalización que ellos utilizan para llevar a cabo una ampliación de redes a nivel internacional, para así poder tener diferentes “sucursales” en diferentes países, donde el caso más evidente es el de los Soldados de Odin, y donde uno de sus sitios predilectos de captación son las Fuerzas Armadas, donde los Gobiernos Occidentales al detectar este problema, han puesto a trabajar a sus inteligencias para detectar a dichos individuos.

Antisemitismo, islamofobia y terrorismo supremacista

Dr. Alberto Priego Moreno (Universidad Pontificia Comillas de Madrid)

En los últimos años hemos visto avanzar un nuevo tipo de terrorismo que tiene por objetivos individuos o instituciones de religión judía o musulmana. Se trata de una realidad que si bien no es nueva parece haber emergido con fuerza en un mundo que hasta la fecha estaba absolutamente centrado en el denominado terrorismo yihadista. Por lo tanto, entendemos que se trata de una cuarta ola de terrorismo que estará presente en Occidente en los próximos años. Para demostrar esta nueva realidad se hará una aproximación mixta, cualitativa y cuantitativa, con el de fin de dibujar el nuevo modelo de terrorismo con el que tendremos que lidiar en la próxima década.

Las conexiones internacionales de los movimientos sociales y partidos políticos de la ultraderecha en España

Sergio Gracia Montes (Universidad de Córdoba)

La aparición de los movimientos sociales de extrema derecha vinculados a partidos políticos en España, no se trata de algo reciente. Impulsados e influenciados por diferentes ideólogos como Ramon Bau, Pio Moa, Ernest Milá o Pedro Varela entre otros, estos movimientos llevan existiendo en España más de 20 años, donde han ido tejiendo y forjando una tela de araña tanto nacional como internacional con otros movimientos sociales de dicha ideología, en busca de la difusión de un ideario a través congresos, jornadas, magazines etc, además de visitas “institucionales” a sedes de otros movimientos internacionales, donde han recibido formación y doctrina de otros líderes para extrapolar a España dicho ideario, así como acciones similares llevadas a cabo en otros países.

Estos movimientos en general, y en los últimos años en particular, se han servido de las redes sociales como catalizador para llegar a más personas, especialmente a los más jóvenes, buscando con ello aumentar el número de seguidores de dichos movimientos, así como para crear corriente de opinión disidente a través de ellos en dichas redes, incluso habiendo recibido bloqueos de sus principales cuentas de Facebook, Twitter, Youtube e Instagram principalmente, por la incitación al odio.

Dichos bloqueos no han causado el efecto disuasorio que buscaban, ya que actualmente también utilizan paralelamente otras redes secundarias como Telegram, VK, Forocoches, Parler o Gab, con la intención de burlar dichos bloqueos, y con ello poder seguir difundiendo una gran cantidad de Fake News, bulos y desinformación, como así denunció la UE sobre el beneficio de ciertos partidos políticos en elecciones a través de campañas de desinformación, ‘fake news’ y propagación de bulos en redes sociales.

Delitos de odio y extrema derecha

José María Blanco Navarro (Universidad Pontificia Comillas de Madrid)

Una de las características de nuestro tiempo es la extrema polarización política y social, y el auge de discursos de odio, en muchas ocasiones dirigido contra colectivos y minorías determinadas (judíos, musulmanes, LGBTIQ+, movimientos feministas, inmigrantes) y basados en una ideología de extrema derecha y supremacismo blanco.

Frente al fenómeno del terrorismo, puntual y de extrema violencia e  impacto mediático, el día a día de nuestras sociedades presenta multitud de manifestaciones de odio que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas, pero que generan un tremendo e injusto impacto  en la vida de miles de personas. En este sentido, el odio es un fenómeno y concepto más global, llegando a ser el terrorismo únicamente una de sus posibles manifestaciones violentas, pero no la única. El odio, adicionalmente, es un agravio que en determinadas ocasiones puede ser el facilitador o potenciador del terrorismo, o elemento crucial en los procesos de radicalización.

l presente artículo tratará de responder a las siguientes preguntas: ¿Qué factores influyen en que un acto criminal sea considerado acto de terrorismo o crimen de odio?, ¿en qué medida afecta que en muchas ocasiones sean actos individuales?, ¿en qué medida afecta el origen o la ideología de actores activos y víctimas para su consideración?, ¿cómo se diferencia del terrorismo doméstico?, ¿los delitos de odio originados en ideología de extrema derecha están aumentando?, ¿qué papel juega el discurso de odio?, ¿dónde se traza la línea entre la libertad de expresión, y lo que algunos vienen a defender como el “derecho a ofender” y el delito de odio?

Con independencia de las consideraciones anteriores, y como conclusión, se proponen actuaciones más contundentes para luchar contra el discurso y los delitos de odio, fenómeno generalmente infravalorado. De ello depende y dependerá nuestra convivencia. De hecho, en parte, dependerá el terrorismo del futuro. De ello dependerá nuestra verdadera libertad.

Fenómenos terroristas del siglo XXI: la retroalimentación ideológica y operativa entre el yihadismo y la extrema derecha

Dr. Manuel J. Gazapo Lapayese  (Director del International Security Observatory)

El impacto mediático del terrorismo implementado por Al Qaeda y Daesh ha provocado que la gran mayoría de los estudios en torno a las prácticas de extremismo violento se centren en los movimientos de etiología yihadista. Desde los atentados contra el WTC, en EEUU, en 2001, hasta los ataques en Romans-sur-Isère, en Francia, en 2020, los principales análisis y publicaciones científicas han situado el foco de su atención en la forma en la que Bin Laden, Al Baghdadi o Abdal-Rahman al-Mawla han construido su discurso y han diseñado metodologías de ataque capaces de poner en crisis a los sistemas securitarios de nuestros Estados de Derecho.

Sin duda, el brutal impacto físico, psicológico y económico del terrorismo de etiología yihadista justifica los numerosos y sesudos estudios en torno a este fenómeno, sobre todo, si se tiene en cuenta el genocidio cometido por Daesh antes de perder la solidez estructural del pseudo califato que construyó tras la toma de Mosul en 2014.

Ahora bien, la atención recibida por la violencia yihadista ha opacado otra serie de fenómenos igualmente preocupantes, como es el caso del extremismo supremacista blanco. El terrorismo neonazi ha sido infravalorado en numerosas ocasiones, llegando incluso a entenderse como un fenómeno residual o anecdótico. La actualidad internacional demuestra, desgraciadamente, que este tipo de afirmaciones no pueden estar más lejos de la realidad: la amenaza es tangible e inquieta sobremanera la forma en la que el supremacismo y el yihadismo se retroalimentan en el ámbito táctico y estratégico. Esto quiere decir que, a pesar de las evidentes diferencias entre ambos grupos, existen importantes similitudes en el ámbito de la radicalización, la propaganda, la estructuración de la narrativa, la deshumanización de las víctimas y las metodologías de ataque.

Los inquietantes vínculos que giran en torno a la convergencia del yihadismo y la extrema derecha serán el objeto de estudio del presente capitulo. 

Las guerras culturales de la extrema derecha: combustible para la violencia.

Miquel Ramos (Periodista colaborador de La Marea, El Salto, Público, À Punt, TV3, EiTB o la edición en español de The New York Times).

La extrema derecha ha logrado a lo largo de estas últimas décadas alcanzar cotas de poder inéditas desde la Segunda Guerra Mundial. Esto no sería posible sin la complicidad de toda una red de think tanks, intelectuales y propagandistas que han desarrollado una serie de estrategias en diversos frentes para dinamitar los consensos democráticos y de derechos humanos. A través del reciclaje y la adaptación de los viejos mantras del fascismo a los nuevos tiempos y a las nuevas herramientas disponibles para su difusión, especialmente internet, la nueva extrema derecha está desarrollando una nueva guerra cultural que pretende hacer retroceder las conquistas sociales logradas a lo largo del siglo XX.

Desde hace años se está librando una ofensiva contracultural de la extrema derecha sin precedentes y en todos los frentes, ya sugerida por grandes ideólogos neofascistas de la segunda mitad del siglo XX. La incitando al odio hacia colectivos que han ganado derechos y cierta normalización a lo largo de las últimas décadas, advirtiendo de que esto significa la pérdida de privilegios para la mayoría. Reivindican un nacionalismo excluyente y reclaman una nueva deriva autoritaria de los estados, sobre todo en clave identitaria. Todo esto sin cuestionar el modelo económico, algo que les permite contar con el beneplácito de los principales poderes económicos.

Analizaremos las nuevas estrategias de la extrema derecha para normalizar su discurso de odio, las debilidades del sistema democrático para combatirlo y el incremento de los delitos de odio, sobre todo de la amenaza terrorista de extrema derecha, considerada ya la principal amenaza para la seguridad en varios países y que se ha cobrado decenas de víctimas estos últimos años. 

 

Alberto Priego Moreno

Universidad de Comillas

Doctor en Relaciones Internacionales, Licenciado en Ciencias Política y de la Administración -Especialidad en Relaciones Internacionales, con Mención en Estudios Europeos (UCM) . Ha sido visiting scholar en think tanks como East West y universidades extranjeras como, University of Reading, Coimbra o en la School of Oriental and African Studies Postdoctoral Felllow). Se incorporó a la Universidad Pontificia Comillas en 2010. Colaboradpr en medios de comunicación  (El Mundo, El Confidencial, El País, RNE, la Cope etc…).

 

 

Sergio Gracia

Universidad de Córdoba

Graduado en Derecho en la Universidad de Córdoba. Prácticas curriculares en Casa Árabe-Córdoba. Alumno colaborador en el curso 2016/2017 en el Departamento de Derecho Constitucional. Amplia formación complementaria en Derechos Fundamentales, extrema derecha e Islam. Colaborador académico con diversas Instituciones Públicas y Privadas. Director del medio de análisis y estudio sobre extrema derecha Cinved.

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